Los niños y los perros pueden establecer vínculos maravillosos y para los niños el tener cerca a un animal tiene multitud de ventajas, algunas de ellas las puedes leer aquí. Pero esto no quita, que cuando estamos esperando un bebé y en la familia ya hay perros, nos asalten un montón de dudas sobre cómo irá todo.

En esta entrada os damos algunos consejos para que todos los miembros de la familia disfruten de esta nueva llegada. También, podemos asesoraros de manera individual sobre cómo preparar la llegada y afrontar los primeros meses del bebé.

Cuándo comenzar a trabajar la relación entre perro y bebé

El bebé de la casa descansando junto a Zamo (galga) y Namo (Yorkshire) en la playa

Pues como casi siempre cuanto antes mejor, lo ideal es comenzar durante el embarazo, sí sí, durante el embarazo. En realidad, es el periodo en el que la familia se prepara para la llegada del bebé, lee libros, se asesora y modifica la casa para recibirlo. No debemos olvidar preparar también a ese otro miembro de la familia que es el perro.

Os podéis preguntar “y si esto lo estoy leyendo con el bebé ya en casa, ¿llego tarde?”. Por supuesto que no, son muchas las cosas que podemos hacer para seguir creando un ambiente familiar del que disfrutar todos juntos.

¡¡¡Pues vamos a empezar!!!

Lo primero, desterrar falsas creencias

Una de las cosas que más puede dificultar la relación entre niños y perros, son las falsas expectativas que nos hayamos podido crear por cosas vistas y leídas en redes sociales, medios de comunicación, etc.

  • Los perros adoran a los niños: falso, depende de la socialización del perro y de las experiencias previas que haya tenido con ellos. De nosotros depende que el perro y el niño de la familia tengan una buena relación.
  • Un perro jamas le haría daño a un niño: falso. Si un perro se siente invadido por un niño o si este le hace daño, puede sentir la necesidad de defenderse. Una vez más, que esto no se dé depende de nosotros los adultos.
  • Un perro debe dejarse hacer de todo por un niño sin rechistar: falso. Soy madre, tengo hijas y las adoro, pero no me dejo hacer todo por ellas. Si mis hijas me molestan a mí o a otros niños, se lo explico para que no lo hagan, pues igual si molestan a un perro. Por supuesto, la explicación se debe adaptar a la edad del niño, pero no los infravaloréis, porque tienen gran capacidad de entendimiento.

Qué hacer durante el embarazo

Como ya hemos dicho antes, podemos incluir a nuestro perro en la preparación de la llegada del bebé.

  • Salir a pasear con el carro en cuanto lo tengáis. Sí, suena un poco raro, pero es un elemento nuevo tanto para vosotros como para vuestro perro. Es más fácil ir practicando el manejo del carro durante los paseos ahora que no hay un bebé dentro.
  • Acostumbra a tu perro a los sonidos de los bebés. Puedes utilizar vídeos de youtube y ponerlos de fondo a ratos en casa, así cuando llegue el bebé, sus vocalizaciones y el llanto no serán algo nuevo para el perro.
  • Acostumbra a tu perro a estar en una estancia separada del resto de la familia. Para ello, puedes utilizar una puerta de niños, así podrá veros. Debes acostumbrarlo sin prisa, poco a poco, quizá dejándolo con un hueso o algo sabroso que le motive. Es importante hacerlo bien, para que no lo entienda como un castigo, sino como un descanso. Esto es muy importante para cuando el bebé comience a gatear y no podamos supervisarlo de cerca, así evitaremos que la interacción entre ambos no sea apropiada.
  • Acostumbra al perro a acercarse de una manera tranquila al bebé. Esto puedes practicarlo con un muñeco y usando un tono de voz determinado que incite a tu perro a estar tranquilo. Así, cuando esté e bebé y te oiga hablar así, sabrá que tiene que acercarse con calma.
  • Lee sobre el lenguaje corporal de los perros, aquí te dejamos una entrada donde hablamos del mismo. Si puedes reconocer las señales sutiles de agobio en tu perro y ayudarle cuando las emita, todo irá bien.

Y ante la llegada del bebé, qué hacemos

Ya tenemos con nosotros a nuestro bebé, ahora toca empezar a convivir todos juntos 🙂 Veamos cómo hacerlo.

  • Si es posible, mientras la madre está en el hospital, alguien llevará ropa con el olor del bebé y se la presentará al perro, como se hizo con el muñeco. No se le dará para jugar ni para morder.
  • La llegada a casa. Lo mejor es que el perro esté paseando mientras llegan la madre y el bebé, pues estará nervioso por llevar unos días sin verla. Así, mientras el perro pasea, la madre su puede poner cómoda y alguien sostener al bebé, mientras la madre saluda al perro.
  • Le presentaremos al bebé utilizando un tono de voz tranquilo, para no generar excitación en el perro.
  • Las visitas que vengan a conocer al bebé, saludarán primero al perro, que hasta entonces había sido el centro de atención.
  • Podemos aprovechar los momentos de calma, como cuando el bebé está comiendo, para proporcionar mimos a nuestro perro, así asociará al bebé con cosas que le gustan y que son tranquilas.

Conclusión

Si nos esforzamos un poco, podemos conseguir que nuestras hijas e hijos disfruten de una maravillosa relación con los perros de la familia. Pero lo que nunca debemos olvidar es que ambos son nuestra responsabilidad, por lo que somos nosotros los que debemos cuidar que todo vaya bien.

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Y si tenéis dudas, contactad con nosotras, estaremos encantadas de ayudar a vuestra familia.

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