La peluquería de bajo estrés es un sitio donde las emociones y el bienestar de tu perro son lo primero, después ya vendrá el corte bonito.

Queremos explicaros cómo empezó todo.

Somos dos hermanas que a nuestras vidas llegó nuestra pequeña Yorki, Linda, hace 9 años. Por falta de información, formación y conocimientos, nuestra pequeña tiene miedos e inseguridades, algo que trabajamos a diario. Uno de los miedos es a la peluquería, tienda con peluquería o veterinario con peluquería. Con lo cual nos hizo pensar que algo no estaba bien y nos pusimos manos a la obra formándonos como peluqueras. Gracias a eso empezamos a entender que había más de un problema, ya que ni siquiera soportaba una manipulación nuestra, además las tijeras y la máquina le daban verdadero terror.

Todo lo anterior nos llevó a formarnos como educadoras en positivo, a asistir a varios talleres, seminarios sobre miedos, estrés, etc…  Linda fue el impulso para primero comprenderla y después para entender a cada uno de los perros que pasaban por nuestras manos en la peluquería.

Por ello después de formarnos, trabajar en peluquerías convencionales y pensarlo mucho, decidimos montar nuestra propia peluquería de bajo estrés donde las emociones de tu perro son lo primero que miramos. Así nació MásQPelos

¿Diferentes problemas detectados en las peluquerías?

  • Miedo y estrés
  • Ansiedad por separación
  • Reactividad a un dolor
  • Reactividad con perros
  • Reactividad con personas
  • Manejo inadecuado
  • Falta de entendimiento y confianza
  • Jaulas
  • Falta de conocimientos de educación en positivo

¿Qué tenemos en cuenta en nuestra peluquería de cada perro y gato?

  • Edad (no es lo mismo un cachorro, un perro joven o un perro anciano)
  • Experiencias en otras peluquerías
  • Miedos ¿A qué tiene miedo y cuál es su reacción?
  • Reactividad (personas y/o perros)
  • ¿Cómo es el baño en casa?

¿Qué hacemos para que nuestra peluquería sea lo menos estresante?

Nuria secando a un gato en la peluquería de bajo estrés.

Nuria secando a un gato en la peluquería de bajo estrés.

  • Sólo hay un animal por sesión
  • El dueño se puede quedar siempre que sea bueno para el perro, en el caso de los gatos siempre se queda
  • Las persianas están bajadas si fuera necesario
  • El perro y el gato marcan el ritmo de la sesión
  • Se para cuantas veces lo necesiten
  • No forzamos posturas incómodas, inclusive podemos secar y cortar en el suelo

La primera sesión es importantísima para saber realmente cómo lleva el perro o el gato la peluquería, qué cosas podemos minimizar o qué hacer para que pueda llegar a no ser tan estresante ese rato.

Lo importante para nosotras es que quieran volver a venir, que nos vean y quieran saludarnos. Sabemos que en ocasiones se puede tardar varias sesiones el hecho de que un perro entre en la peluquería, pero es importante que en la tienda que tenemos fuera quieran inspeccionarla sin miedos y decidan entrar por ellos mismos. Cuando terminemos la sesión en la peluquería, lo ideal es que se queden todo el tiempo que quieran cotilleando la tienda de una forma lo más relajada posible.

¿Cómo es la primera sesión en MásQPelos?

El perro llega a la tienda, primero hablamos con la familia o persona responsable. Después nos agachamos para dejar que el perro nos salude, ya sea tamaño pequeño o grande. En ocasiones dejamos que el perro pueda olisquear suelto por la tienda.

Si es necesario hacemos un pequeño juego de olfato con premios en el suelo, para ayudar a que se relaje y vaya cogiendo confianza.

Para subir a la bañera contamos con escaleras, en algunos casos deciden subir con premios o juguetes, en otros con cuidado y ganándonos su confianza los subimos en brazos. Abrimos el agua sin echársela directamente y vamos viendo sus reacciones. Después, dejamos que bajen con toallas por el suelo para que liberen estrés y ayudamos a ello esparciendo premios por el suelo para que pongan en funcionamiento sus trufas. Mediante el olfato, consiguen relajarse muchísimo.

Después viene el secado más corte. Presentamos tanto el secador como la máquina, por supuesto tenemos la precaución de no ponérsela al lado para asegurarnos de que la reacción al ruido es siempre positiva. Si el perro no lleva bien estar en la mesa y se estresa más, realizamos el corte y secado en el suelo. No nos importan las posturas incómodas si con ello conseguimos que el perro lleve mejor nuestra manipulación. En próximas sesiones podremos avanzar, pero lo primordial es que él confié en nosotras.

Cuando terminamos la sesión hacemos varios juegos de olfato y si podemos dejamos que esté suelto en la tienda olfateando.

Fdo: Nuria Espinosa.

 

 

 

 

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